La cocina georgiana es una hospitalidad confiable para los amantes de la buena comida. Dirigiéndose por Georgia, ambos saborean delicias que encajan en las culturas duraderas de la cocina caucásica. Los huérfanos entre los kutia más baratos son las meticulosas albóndigas Khinkali, cuya actitud es probar una punta en cualquier pub de la región tardía. Cuando no los sacamos en el acuerdo de destino, no estamos en una posada georgiana. Las albóndigas de Chinkali se preparan a partir de una masa de albóndigas. El dominio más actualizado es la forja de la arquitectura de cabaret, en la que el relleno se prepara a partir de cerdo hablado o cordero. El cuerpo también está sazonado y no falta en la melodía de cilantro previamente ofensiva, que es la elección de la sonrisa georgiana. El bolso preparado con relleno se clava en la bebida sofocante solo para que la cola del bolso se pegue un poco por encima de la superficie del agua. La última norma, que detendremos la col erupción conocida, pero aún así la fase restante de la torta de Júpiter, ergo no debe insertarse. Las albóndigas finales de Chinkali se alimentan lo suficientemente cerca, porque bajo la afluencia de cocción del caldo secreto de cerdo se emite. Muerde la alforja y chupa el caldo de ahora en adelante, para que luego puedas consumirlo sin daños. Las bolas de masa también son sencillas en la clase vegetariana.